PERFIL TIPO DE OBRA BASICA (PTOB) PARA CAMINOS RURALES
                          

CONSIDERACIONES GEOMETRICAS CONSTRUCTIVAS

Por los Ings. Leonardo y Juan Castagnino

Si bien el objetivo de la "Guia de mantenimiento de caminos rurales” es garantizar o mejorar la transitabilidad de los caminmos de tierra, y no obras memorativas (enripiados, pavimentaciones, obras básicas, etc.), es conveniente tener en cuenta algunos aspectos básicos de un proyecto vial, para que los trabajos que se realicen sean se utilidad a un futuro enripiado o pavimentación, cuando el transito pasante lo justifique. En la Fig.1, se representa un esquema de Obra Básica para un camino pavimentado en zona rural de llanura, con poca pendiente transversal.

Fig.1
Perfil tipo de obra básioca


En las zonas rurales, en general los anchos de la zona de camino son del orden de 20 metros, o menores, entre alambrados. Estos anchos son en general insuficientes para conformar un perfil tipo con terraplén y zanjas laterales de desagüe, de cuya excavación obtendrá el suelo suficiente para conformar el terraplén, minimizando el volumen de suelo a trasportar desde otro yacimiento. De ser posible, es conveniente ampliar la zona de camino a un ancho mínimo de 30 metros, para conformar un perfil transversal como se muestra en la Fig 1. En el mismo se representa la calzada, que pude ser pavimentada o mejorada, banquinas de suelo y cunetas. Las pendientes transversales dependerán del tipo material de calzada, para garantizar el escurrimiento del agua de lluvia hacia las cunetas longitudinales. Las pendientes de taludes dependerán del tipo de suelo que garantice su estabilidad. Los taludes tendidos, brindaran mayor seguridad al tránsito, pero su pendiente dependerá además del ancho de zona de camino disponible y de la altura de rasante respecto al fondo de cuneta.

La Cota Roja dependerá del proyecto de rasante, según sea la topografía general. En zonas onduladas o de montaña, la cota roja podrá ser positiva o negativa en distintos tramos según la rasante proyectada. En estos tipo de topografía, la rasante tendrá zonas de terraplenes y zonas de desmonte para evitar fuertes pendientes longitudinales, y a su vez compensar los volúmenes de excavación y desmonte para disminuir los volúmenes de suelo a transportar.

En zonas de llanura los desmontes y terraplenes son menores, y el perfil tiende a aproximarse al representado en la Fig.1. De todos modos, es conveniente contar con un terraplén del orden de los 0.80 metros sobre el terreno natural, que deberá cumplir además con las condiciones de estar a una distancia mínima de 1.50 metros por encima de la napa freática, y a 1 metro por encima de la cota de desagüe. La conformación de cunetas, además de cumplir una función hidráulica, proporcionara el suelo necesario para construir el terraplén.

Las cunetas longitudinales tendrán en general una pendiente longitudinal próxima a la pendiente del terreno, y su ancho de solera estará determinado por el volumen de agua a evacuar, según estudio hidráulico de cuencas. Si las cunetas tuvieran fuertes pendientes longitudinales, podrán construirse retardadores de velocidad de escurrimiento, para evitar la erosión de los suelos que la conforman.

Se colocaran alcantarillas transversales, para el paso del agua hacia la cuneta opuesta. Se colocarán en los bajos o cursos naturales, y su diseño dependerá del proyecto hidráulico. También se colocarán alcantarillas laterales para dar acceso a propiedades. (Ver Fig 2)

Fig.2
Perfil tipo de obra básioca


Este perfil representado, es un Perfil Tipo para un camino rural pavimentado o mejorado, pero los perfiles definitivos de cada sector, dependerán de la rasante de un proyecto a realizar para cada caso.

En la Fig 3 se representa un típico perfil de un camino rural que ha sido conformado sin levantar el terreno natural, sino mediante el perfilado en su posición de cota existente, que en general estará incluso por debajo del terreno naturaldebido a la erosión a lo largo del tiempo. Si bien este perfil no exige mayores trabajos de rellenos o conformación de terraplenes, tiene algunos aspectos negativos. Los desagües suelen ser deficientes y la cota de desagüe está muy cerca de la cota de calzada, por lo que la capa de rodamiento permanece con exceso de humedad. Esto provoca la inestabilidad de la calzada por saturación de la superficie, que forma baches o roderas por el tránsito. Para evitar estos deterioros de calzada se suele prohibir el tránsito pesado por algún período después de la lluvia. Por otro lado, esto exige mayores tareas de mantenimiento, repaso de calzadas, bacheos etc.

Fig.3
Perfil tipo de obra básioca


Esta modalidad de mantener los caminos rurales en su altura natural de terreno, se debe principalmente a varias razones.

• No contar con un proyecto de rasante.

• Evitar el movimiento de suelos para disminuir costos iniciales.

• Zonas de poco ancho de zona de camino para disponer de suelos de extracción lateral.

• Desconocimiento de la técnica vial.

Muchas veces se piensa erróneamente que, elevando la cota de rasante por encima del terreno natural, se provocarán endicamientos en las propiedades linderas. Sin embargo estos endicamientos se evitan colocando convenientemente alcantarillas transversales que garanticen el libre escurrimiento del agua de lluvia según las cuencas naturales. (Fig.2)

El hecho de no levantar la rasante por encima del terreno natural, tiene varios aspectos negativos. Las calzadas sufren mayor deterioro por exceso de humedad en la superficie de rodamiento, lo que exige una mayor frecuencia en las tareas de perfilado, bacheo, etc. Para evitar la frecuencia de mantenimiento suele mejorarse la capa de rodamiento mediante la incorporación de granulares, aún sin levantar la altura de rasante.

Esta modalidad de mejora con capas de rodamiento de materiales granulares, tiene varios aspectos que deben tenerse en cuenta. Por un lado tienen un alto costo inicial, que se justifica en cierto rango del TMDA, tipo de suelos naturales, etc. En el gráfico del Cap. II de la Guía se muestran dos curvas que representan el costo inicial y el costo de mantenimiento a los largo del tiempo. En muchos casos se recurre al “enripiado” cuando en realidad convendría recurrir a un alteo, con un menor costo inicial y un razonable costo de mantenimiento. En todo caso, un estudio técnico puede determinar la mejor ecuación económica a lo largo del tiempo.

Hay otro aspecto importante a tener en cuenta cuando se hace un enripiado sin tener en cuenta la cota de rasante determinada previamente por un proyecto de rasante. Al colocar el enripiado en la cota de terreno natural existente, seguramente quede por debajo de la posición que deba tener para cumplir las funciones de base en una futura pavimentación, en cuyo caso quedaría desperdiciado en el futuro un importante material. En la Fig. 4 se han superpuesto estas situaciones (Ver Fig 4).

Fig.4
Perfil tipo de obra básioca


Lo ideal sería contar previamente con un proyecto de rasante, para construir alteos en capas sucesivas hasta obtener la cota se subrasante (Ver Fig.5) Es probable incluso que, haciendo el alteo de la calzada, no sea imprescindible la construcción inmediata de un enripiado de alto costo inicial, ya que los alteos mejoraran el drenaje y disminuyan los costos de mantenimiento de rutina. En ese caso, las capas de alteo pasaran a formar parte del terraplén de la futura obra básica, y la construcción del enripiado podría diferirse en el tiempo, mejorando la ecuación técnico-económica, y construirse formando parte del paquete estructural de futuro pavimento.

Fig.5
Perfil tipo de obra básioca




ALTEO CON EXTRACCION LATERAL

Muchos caminos rurales tienen una zona de camino restringida, con poca distancia entre alambrados de propiedades linderas, en el orden de 20 metros y aun menores. Esta reducida zona de camino en muchos casos no permite obtener suelos de extracción lateralsuficientespara realizar el alteo de la calzada, en cuyo caso deber recurrirse a suelos de otra procedencia.

En algunos casos puede recurrirse a transportar suelos desde zonas de desmonte. Esto implica en general un costo de transporte elevado de acuerdo a la distancia entre la zona de desmonte y la zona de terraplén.

Otra posibilidad es recurrir a la extracción de suelos de yacimientos, que podrán ser adquiridos e expropiados a particulares, lo que resulta costoso y de complicado trámite, debiendo agregarse además el costo del transporte de suelos desde el yacimiento a su lugar definitivo en el alteo de la rasante.

Una tercera posibilidad sería ensanchar la zona de camino, mediante la compra o expropiación de una franja en un lado, o en cada lado de las propiedades linderas. Esto tiene un elevado costo y complejo trámite administrativo. Por otro lado, la franja lindera incorporada al camino se perdería como superficie productiva para el propietario original.

Una posibilidad factible, y que se ha realizado en algunas oportunidades, es llegar a un acuerdo con el propietario lindero para que permita la extracción de suelo de una franja cercana al alambrado, previo retiro y acopio de suelo vegetal para ser repuesto a su posición original. No siempre es necesario el retiro y reconstrucción de alambrados, y en muchos casos bastara con abrir algunos claros de alambrado para permitir el ingreso y egreso de maquinaria de extracción se suelo, como tractores con pala de arrastre.

En las siguientes figuras se representa la secuencia del procedimiento a seguir.

En la figura 6 se representa una zona de camino con calzada por debajo del terreno natural, y el terreno lindero, con una primer capa de suelo vegetal, y por debajo de esta, una capa de suelo seleccionado.

En la figura 7 se representa el acopio del primer horizonte de suelo vegetal, y el traslado de suelo seleccionado del segundo horizonte, para utilizarse en el alteo de rasante.

En la figura 8 se representa al camino que ha sido alteado con el suelo seleccionado, y el traslado del suelo vegetal a su posición original.

En la figura 9 se representa el trabajo terminado.

El traslado de suelos puede hacerse con equipo de extracción lateral, como tractor y pala de arrastre, y como queda dicho, puede ser suficiente abrir unos claros de alambre para evitar el retiro y reconstrucción de alambrados linderos.



Fig.6 Perfil tipo de obra básioca




Fig.7
Perfil tipo de obra básioca




Fig.8
Perfil tipo de obra básioca




Fig.9
Perfil tipo de obra básioca




CUENCAS HIDRAULICAS

Al proyectar o mejorar un camino alteando la rasante, es muy importante respetar el escurrimiento natural de las aguas, impidiendo al acumulación de agua en terrenos linderos, sin modificar las cuencas naturales.

Al altear la rasante, en muchos casos el proyectista o constructor se ve en la tentación de “ahorrar alcantarillas”, uniendo dos o más subcuencas y conduciendo el agua por la cuneta lateral hacia un único punto de descarga, donde se colocará una alcantarilla transversal. Este procedimiento, representado en la Figura 10, es inconveniente por cuando modifica el escurrimiento natural, recargando en una solo punto el escurrimiento de varias subcuencas.

Lo recomendable seria colocar en cada bajo una alcantarilla transversal, tal como se representa en la Figura 11

Fig.10
Perfil tipo de obra básioca




Fig.11
Perfil tipo de obra básioca




Bajar - Guìa de Mantenimiento de Caminos Rurales (pdf)

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